Por el momento

Por el momento

Blizzard, en su afán por equilibrar el juego (y no conseguirlo siempre), se ha dado cuenta, tras que los usuarios peleasen mucho en los foros, que era necesario remodelar al Sacerdote Sombras para las expansiones venideras. Pero no solo remodelarlo, sino centrarlo en el mundo de World of Warcraft. ¿De dónde viene el poder de las sombras? ¿Palabra de las sombras: dolor? ¿Toque Vampírico? Otrora (Vanilla) sonaban estas habilidades como dulces melodías invocadas por un Naaru, hoy más bien suenan a una tortura dictada por el Septón Supremo de la Fe de los Siete. No está (o estaba) clara la procedencia del poder de los Sombras, y de ahí toda esta remodelación.


¿Se acabaron los Orbes de las Sombras?

Muchos lo sabrán, otros no, pero en un extremo en el Lore de Warcraft tenemos la luz, y en la otra mano, la oscuridad, el vacío. Es aquí a donde ha querido llegar Blizzard con Legion, a centrar a cada uno de los personajes en el mundo, a que formen parte de él y tomen sus poderes en el orden que el mundo de World of Warcraft le ha otorgado. Sin embargo, los Sacerdotes Sombras han pegado un cambio (para bien) que les hará llegar donde antes no llegaban. Si bien antes nuestro poder se basaba en una pura generación de Orbes de las Sombras respecto a la tradicional rotación de Toque+Dolor a todo lo que se movía, hoy en día no es así (por desgracia).

“Los Sacerdotes Sombras han pegado un cambio que les hará llegar donde antes no llegaban”

 



Y no lo digo yo, basta con mirar números para llegar a la conclusión de que desde hace unos meses hasta que termine la expansión, el Sacerdote Sombras actual es un intento de Mago Arcano que no le llega ni a la suela del zapato.

Todo por culpa del último trinket de Archimonde, por no mencionar la dura realidad de que en bosses en los que si necesitas ir a celeridad, o tienes una conexión decente, o te puedes ir peinando: 0,6 s para mantener el trinket sin que sea usando Tortura Mental.

“El Sacerdote Sombras actual es un intento de Mago Arcano que no le llega ni a la suela del zapato”

¿Celeridad?

Y ahí está el problema: la celeridad. Por suerte y por desgracia, Blizzard siempre ha enfocado el Sombras a la celeridad. Lo bonito era al principio de la expansión cuando tú como dotter conseguías un daño ingente de todo ya que las cosas duraban. Lo malo es al final, que los bosses duran tan poco que cuando vayas a dotear algo a lo mejor el add está ya muerto. Este era el principal problema, que la celeridad de esta forma estaba bien, hasta cierto punto. Y luego pensaron en el crítico. Pero, ¿de qué me vale que mi sistema de generación de orbes dependa de que mis dots sean críticos si esos dots van a durar nada? He aquí, desde mi punto de vista, el problema que tenía que solventar Blizzard: que la celeridad no sea algo que no valga (a la larga) para nada. Y ahi entra en juego el nuevo sistema de poder de nuestra clase: la Demencia.

Adiós Orbes. Hola Demencia

Era algo necesario para los jugadores de esta clase, que a menudo se sentían frustrados e intentaban sacarle más jugo a su clase en vano. Incluso gente que, nada mas ver como estaba el personaje que habían jugado a lo largo de su vida en World of Warcraft, dejaron de jugar. Entonces, ¿como conseguir que la celeridad, estadística tan característica del Sacerdote Sombras, merezca la pena? El sistema de Orbes está bien, pero hay que desecharlo. Y eso se hizo. Con la Demencia, todas (o casi, aún está por ver) generarán puntos de Demencia, que se acumularán en una barra para después liberar nuestro gran potencial: la Forma del Vacío.

“¿Como conseguir que la celeridad, estadística tan característica del Sacerdote Sombras, merezca la pena?”

 

 

He aquí el gran potencial del Sacerdote Sombras: nada mas entrar en la Forma del Vacío, todo nuestro daño aumentará un 30%. Una nueva habilidad se desbloqueará en esta forma: Descarga del vacío. Ésta, junto con Explosión Mental y dependiendo del talento que nos pongamos, será el principal combustible de nuestro daño (sin contar la habilidad de Xal’Atath) para mantenernos sobre la cinta de la Forma del Vacío. Esta Forma del Vacío se va desgastando con el tiempo, y cada vez baja más y más y más rápido. A cada segundo que pasa, será más complicado mantenernos en este estado que aumenta nuestro daño nada mas y nada menos que un 30%. Pero con un apunte, con un gran apunte: mientras va pasando el tiempo, un buff de celeridad se nos irá acumulando. Y cuanto más equipo, más seremos capaces de mantenernos en la Forma del Vacío, y cuanto más tiempo en la Forma del Vacío, al salir de ella, más celeridad habremos ganado. Una auténtica máquina de daño gracias a la ingente cantidad de celeridad que nos dará la Forma del Vacío. A, y un último detalle, que se me olvidaba: Descarga del Vacío renueva los dots que tenemos sobre el objetivo. Y tocaré madera porque ya no seamos nunca más la sombra de los que topean (magos, cazas, brujos..).

Todo esto sigue siendo en beta, y quedan muchos meses todavía por delante. Brindo porque siga así después de la beta. Brindo, porque a final de expansión sea así. Brindemos, pero sólo, por el momento.

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